La Curación y la Inmutabilidad de la Mente

El cuerpo no es más que un marco para desarrollar capacidades, lo cual no tienen nada que ver con el uso que se hace de ellas. Dicho uso procede de una decisión. Los efectos de la decisión del EGO al respecto son tan evidentes que no hay necesidad de hablar más de ello, pero la decisión del Espíritu Santo de utilizar el cuerpo únicamente como un medio de comunicación tiene una conexión tan directa con la curación que si requiere aclaración.

Solo las mentes pueden comunicarse. Puesto que el EGO no puede destruir el impulso de comunicar porque es también el impulso de crear, solo puede enseñarte que el cuerpo puede comunicarse así como crear, y por ende, que no tiene necesidad de la mente. El EGO trata de enseñarte que el cuerpo puede actuar como la mente que es, por lo tanto, autosuficiente.

 

La capacidad de curar es la única capacidad que cada persona puede y debe desarrollar si es que se ha de curar. Curar es el medio de comunicación del Espíritu Santo en este mundo, y el único que acepta.

No reconoce ningún otro porque no acepta la confusión que el Ego tiene entre mente y cuerpo.

 

Las mentes se pueden comunicar, pero no se pueden hacer daño. El cuerpo, al servicio del ego, puede hacer daño a otros cuerpos, pero eso no puede ocurrir a no ser que se le haya confundido con la mente. Esta situación, no obstante, puede usarse en beneficio de la curación o de la magia, pero debes recordar que la magia siempre implica la creencia de que la curación es algo perjudicial. Esta creencia completamente irracional es su premisa, y por consiguiente, no puede sino proceder irracionalmente.

 

La curación tan solo fortalece. La magia siempre procura debilitar. La curación no percibe nada en el sanador que todos los demás no compartan con él. La magia ve siempre algo “especial” en el sanador, que el cree que puede ofrecer como regalo a aquellos que no lo tienen. Puede que dicho sanador crea que ese regalo procede de Dios, pero resulta evidente que no entiende a Dios si cree tener algo que los demás no tienen.

 

El Espíritu Santo no actúa al azar, y toda curación que procede del Él “es siempre eficaz.

 

¿Sería posible que lo que es de Dios no fuese para todos y para siempre? El amor es incapaz de hacer excepciones. Sólo si hay miedo parece tener sentido la idea de las excepciones. Las excepciones son amedrentadoras porque las engendra el miedo.

 

El miedo no produce alegría. La curación sí. El miedo siempre hace excepciones. La curación nunca las hace. El miedo produce disociación porque genera separación. La curación siempre produce armonía porque procede de la integración. Es predecible porque se puede contar con ella.

 

Se puede contar con todo lo que es de Dios porque todo lo que es de Dios es completamente real.

Fuente: Un Curso de Milagros C7 V5